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Nacimiento:6 mayo 1856en Freiberg (Moravia)Muerte:23 septiembre 1939en Maresfieds Gardens

Médico austríaco y padre del psicoanálisis. Tras doctorarse en medicina se adentró en el campo de las enfermedades nerviosas, sobre todo la histeria y la neurosis, desarrollando teórica y prácticamente su propio modelo de afrontarlas (el psicoanálisis). El simbolismo de lo sueños, que revela los contenidos ocultos en el inconsciente, la represión o el papel de la censura en la organización social, constituyen algunos de los elementos de su propuesta. A pesar de que se discutan en muchos ámbitos la validez de sus teorías, estas influyen determinantemente en la auto-comprensión del ser humano y sus campos de expresión (conocimientos teóricos, prácticos, artísticos, sociales). Alrededor de su obra se han generado escuelas de interpretación psicoanalíticas afines y críticas. Forma, junto a Nietzsche y Marx, lo que se conoce por “filósofos de la sospecha”.

Miquel Seguró (Encyclopaedia Herder)

Médico neurólogo, inventor del psicoanálisis. Nacido en Freiberg (Moravia) en 1856, primer hijo del segundo matrimonio de su padre, Jakob, un comerciante en lanas judío. Se trasladó con su familia a Viena en el 1959 donde vivió hasta 1938, momento en que se exilió a Londres huyendo de la persecución nazi. Entre 1860 i 1872 realizó los estudios primarios y secundarios, interesándose más por las relaciones humanas que por los estudios científicos. A raíz de una conferencia sobre el poema de Tobler «Sobre la naturaleza» (atribuido a Goethe), decidio inscribirse en la facultad de medicina (1873), interesándose particularmente en las Ciencias de la Naturaleza de orientación darwiniana, por entonces muy en boga. Bajo la dirección de sus maestros Ernst Brücke y Theodor Meynert realizó trabajos de investigación en fisiología y publicó algunos artículos en el boletín de la Academia de Ciencias, cambiando definitivamente su nombre Sigismund por Sigmund. En 1881 obtuvo su título de doctor en medicina, especializándose en neuropatología. En este periodo se interesó por los efectos terapéuticos de la cocaína (1884 - 1885). En 1885 asiste en el hospital de la Salpétrière (París) al tratamiento de la histeria por la hipnosis, que realizaba el doctor Charcot.

Los efectos espectaculares de este tratamiento, que afectaba a las capas profundas del psiquismo de los enfermos, le orientan hacia el descubrimiento del inconsciente (ver texto).

Casado en 1886 con Martha Bernays, tuvo que renunciar a la carrera universitaria y ganarse la vida como médico en su consulta privada y como director del servicio de neurología de la clínica de Niños Enfermos, pero continúa sus investigaciones sobre las causas psíquicas de la histeria. Sus investigaciones, realizadas en estrecha colaboración con su amigo Breuer (1842 - 1925), dan como resultado sus primeros escritos psicoanalíticos, Estudios sobre la histeria» publicados en 1893 - 1895. El caso de Anna O. (Bertha Pappenheim), tratada por Breuer en 1880 - 1882 se presenta como el acta fundacional de la clínica analítica. Si las «histéricas sufren esencialmente de reminiscencias», como establece en sus Estudios, el método terapéutico ha de desvelar el trauma que ocasiona el síntoma mediante preguntas al paciente o el mecanismo de la libre asociación.

La ruptura con Breuer se realiza como consecuencia de la etiología sexual de la neurosis planteada por Freud. La importancia de la sexualidad como causa material de la neurosis y, sobre todo, como puesta en escena de la representación de «los fantasmas del deseo» encaminan a Freud hacia uno de sus principales descubrimientos: el complejo de Edipo. Complejo nuclear del inconsciente que se constituye por un conflicto de sentimientos, originados por la intervención del padre en la relación del niño con la madre. Iniciando, de esta manera, el descubrimiento del inconsciente.

Freud es relegado de la vida académica y de la sociedad científica, contando tan sólo con la ayuda de su amigo médico Wilhelm Fliess, con quien mantiene una extensa correspondencia entre 1887 y 1914.

Los fundamentos de la nueva disciplina ya están asentados a partir de La interpretación de los sueños (1899), obra en la que se afirma la realidad del complejo de Edipo y la estructura tripartita del psiquismo, pero sus orientaciones no cesarán de evolucionar en una triple dirección, conforme a lo que él mismo apunta como ejes constitutivos de la nueva teoría: un procedimiento de investigación de los procesos psíquicos, un método terapéutico en el tratamiento de la neurosis y una serie de conceptos que se reivindicarán como ciencia. Toda la obra freudiana se desarrolla a partir de estas tres vías, no cesando de evolucionar en contraste permanente con el material clínico, adquirido a través de sus pacientes y como resultado de su autoanálisis, iniciado en 1897.

La elaboración de una metapsicología, término con el que alude a los procesos que conducen a un «más allá» de la conciencia, marca la dinámica de la investigación psicoanalítica y permite distinguir las fases de la obra freudiana y sus escritos más representativos.

El primer periodo corresponde a la constitución del edificio metapsicológico a través del estudio de las formaciones del inconsciente que se estructuran alrededor del concepto de represión y la teoría de la libido. Este primer periodo se inaugura con La interpretación de los sueños y se desarrolla a través de La psicopatología de la vida cotidiana (1904) y del estudio sobre El chiste y su relación con lo inconsciente (1905). En este periodo rompe su trabajo en solitario y por sugerencia de Wilhelm Stekel (analizado por Freud) invita a Adler, Kahane, Restler y Stekel a reunirse en su casa para discutir su trabajo. Nace así (1902) la primera sociedad de psicoanálisis, «el círculo vienés», que pronto se extiende internacionalmente (1910). Las primeras disidencias aparecen en 1911 con Jung y, un año más tarde, con Adler tal y como explica Freud en Para una historia del movimiento psicoanalítico (1914).

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Paralelamente a estas rupturas se produce también un cambio en la teoría metapsicológica con la introducción del narcisismo y la aplicación de la teoría psicoanalítica al estudio de las ciencias del espíritu. Con la publicación de Tótem y Tabú (1913), Freud trata de interpretar los componentes de la vida social y de la cultura. Estableciendo un paralelismo entre la vida psíquica de los pueblos primitivos y la vida de los neuróticos explicará el origen del tabú del incesto (ver texto) y del totemismo como coincidentes con las prohibiciones edípicas. En esta obra Freud elabora una teoría de la cultura y de las creencias religiosas que más tarde ampliará. La Introducción al narcisismo (1914) supone un cambio fundamental en la tópica del yo y en la concepción de la libido. Al hablar de una elección de objeto de tipo narcisista, Freud introduce el concepto de narcisismo primario y señala la constitución de un ideal del yo que actuará como censor. Estos cambios se formulan en los ensayos escritos entre 1915 y 1916, agrupados bajo el nombre de Metapsicología (ver texto): Las pulsiones y sus destinos, La represión y El inconsciente, textos que se complementan con una revisión de la interpretación de los sueños (ver texto) y con un estudio sobre Duelo y melancolía.

Con la publicación de Más allá del principio del placer (1920) se produce la reorganización definitiva de la metapsicología. Este «más allá» de los procesos inconscientes formulados por Freud se extiende también al campo de las pulsiones, base sobre la que construye su teoría. La compulsión a la repetición cuestiona la preeminencia del principio de placer y polariza la vida psíquica a partir del principio de vida y del de muerte (Eros y Thanatos) (ver texto). Esta revisión se expresa también en la formulación de una nueva tópica del psiquismo humano. En El Yo y el ello (1923) el eje del conflicto no se establece entre el consciente y el inconsciente, sino entre el yo y lo reprimido así separado del yo. En el plano estructural, lo reprimido y lo inconsciente ya no están asimilados. Al yo se le opone una instancia pulsional inconsciente, el Ello, y un ideal del yo o superyo (ver texto 1 y texto 2 ), instancia de la represión de donde procede el sentimiento de culpabilidad (ver texto).

Un ensayo revelador de la trayectoria psicoanalítica es Lo siniestro (1915) en cuanto que interpreta un fenómeno aparentemente insignificante, casi olvidado por la teoría estética. A través de distintas figuras y temas literarios sitúa el origen de dicha sensación en el retorno de lo reprimido, de aquello que marcó nuestras vivencias y creencias infantiles, pero que hubo de ser relegado y ocultado. Las imágenes que de forma brusca despiertan ese retorno provocan una sensación siniestra, un espanto que va más allá del simple temor o miedo (ver texto).

La Psicología de masas y análisis del yo (1921) es una obra complementaria de las tesis expuestas en Tótem y Tabú y la conclusión de su ensayo sobre el narcisismo al tratar de interrogar el ideal individual y social como creadores de los vínculos sociales gracias al proceso de identificación que potencian. Freud introduce el punto de vista del objeto en la «psicología social» y renueva sus perspectivas al analizar aquel aspecto del deseo que sostiene el imaginario colectivo.

El porvenir de una ilusión (1927) y El malestar en la cultura (1930) representan las obras que culminan su teoría de la cultura, entendida como proceso de civilización (ver texto 1 y texto 2 ). La religión se analiza, en relación a este proceso y por sus propios contenidos, como prolongación de las ilusiones más arcaicas, expresión de unos deseos infantiles proyectados en la vida adulta. Esta significación psicológica de la religión se complementará con una visión histórica en Moisés y el monoteísmo (1939), última obra publicada en vida y auténtico testamento simbólico, que trata de explicar su relación con la tradición judía y su visión de la genealogía de la ley (ver texto). El sentimiento de la ley, como elaboración del deseo del padre, permite una separación de los vínculos maternales y crea de este modo el espacio propio de un deseo.

Los efectos de la obra freudiana en el saber acerca del hombre se definen como una «revolución» (en el sentido astronómico) de la concepción del sujeto. Este cambio fundamental se expresa claramente en la parábola expresada en el texto relativo a «las tres heridas del amor propio» de la humanidad: después de Copérnico, que puso fin a la «ilusión cosmológica», asignando al hombre y a la tierra su posición relativa en el orden del universo; después de Darwin, que lo reinsertó en la cadena de los seres vivos, destruyendo la «ilusión biológica», Freud (uno de los llamados maestros de la sospecha) ha transformado al yo al insertar en el psiquismo esta idea de una «alteridad interna», lo inconsciente. Revolución en el corazón mismo del conocimiento humano que rompe la unidad del sujeto en relación a su saber y a su verdad.

Después de haber sufrido durante quince años un cáncer de mandíbula y tras numerosas operaciones, Freud muere el 23 de septiembre de 1939 en Maresfieds Gardens, un año después de su exilio forzado a Londres por la invasión nazi de Austria (11 de marzo de 1938), de donde consiguió huir con su mujer y su hija Anna.

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Bibliografía

Del autor

  • Freud, Sigmund, Autobiografía; Historia del movimiento psicoanalítico. Alianza, Madrid, 1969.
  • Freud, Sigmund, Cinco conferencias sobre psicoanálisis. Amorrortu, Buenos Aires, 1979.
  • Freud, Sigmund, Conferencias de Introducción al psicoanálisis. Amorrortu, Buenos Aires, 1994.
  • Freud, Sigmund, El malestar en la cultura y otros ensayos. Alianza, Madrid, 1970.
  • Freud, Sigmund, El provenir de una ilusión. Amorrortu, Buenos Aires, 1994.
  • Freud, S., El yo y el ello. Alianza Ed., Madrid, 1973.
  • Freud, Sigmund, Esquema del psicoanálisis. Paidós, Buenos Aires, 1988.
  • Freud, Sigmund, Introducción al psicoanálisis. Alianza, Madrid, 1977.
  • Freud, Sigmund, La interpretación de los sueños. Alianza, Madrid, 1982.
  • Freud, Sigmund, Más allá del principio del placer. Amorrortu, Buenos Aires, 1993.
  • Freud, Sigmund, Obras completas. Biblioteca Nueva, Madrid, 1922.
  • Freud, Sigmund, Psicología de las masas. Más allá del principio del placer. el porvenir de una ilusión. Alianza, Madrid, 1981.

Sobre el autor

  • MITCHELL, Stephen A., BLACK, Margaret J., Más allá de Freud.. Herder, Barcelona, 2009.

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