La anatomía nos enseña que el objeto inmediato del poder, en el movimiento voluntario, no es el miembro que de hecho es movido, sino ciertos músculos, nervios y espíritus animales, y quizá algo más diminuto y desconocido aún, a través de los cuales se propaga sucesivamente el movimiento, antes de alcanzar el miembro cuyo movimiento es el objeto inmediato de la volición.
| Investigación sobre el entendimiento humano, Sec. 7, parte 1 (Alianza, Madrid 1994, p. 90). |